domingo, 20 de febrero de 2011

CASA SIN FIN (Endless House): Friedrich Kiesler

Biografía:
John Frederick Kiesler: (Austro-húngaro) 22 de septiembre de 1890 - Nueva York , 27 de diciembre de 1965).Diseñador teatral, artista, teórico y arquitecto.
 A partir de 1908-1909, Kiesler estudió en la Technische Hochschule, y de 1910 a 1912, asistió a clases de pintura y grabado en la Akademie der Künste Bildenden, tanto en Viena. No terminó el plan de estudios de arquitectura en la Technische Hochschule, una circunstancia que se convertiría en una clara desventaja. Kiesler fue productivo como un teatro y exposiciones de diseño de arte en la década de 1920 en Viena y Berlín.  En 1920, comenzó una breve colaboración con el arquitecto Adolf Loos. Kiesler era amigo de muchas de las figuras principales de la Unión Europea de vanguardia, que pueden haber influido en su herética, si extraño, el enfoque de las teorías y prácticas artísticas.
 En 1964, el año antes de su muerte, Kiesler se casó con Lillian Olinsey, su secretaria durante mucho tiempo. En mayo de 1965, viajó a Jerusalén para la inauguración del brillo del Libro, siete meses más tarde murió en Nueva York. 
  El austriaco Frederick Kiesler y Lillian fundaron una  privada Fundación que fue establecida en 1997 en Viena y anualmente concede el Premio Kiesler de Arquitectura y las Artes.



Casa sin fin 1947-1961
 Se aprecia como un organismo celular, cuyo espacio se articula, utilizando un número mínimo de elementos de partición, mediante dos áreas claramente diferenciadas. El proyecto supone la culminación formal del proceso de Kiesler hacia la continuidad, incorporando las formas espirales y biomórficas como símbolo de la universalidad cósmica.Kiesler como investigador, especulador, alguien que pone en juego sin certezas y sólo con intuiciones la necesidad de considerar un espacio capaz de adaptarse a condiciones variables del entorno, representa necesidades en estado permanente de cambio, investiga con espacios adaptados y adaptables, no constantes, que reúnen las cualidades que justificarían su construcción. Se trata de un proyecto que no es un objeto edificado, sino una idea. Kiesler propone un espacio que no acaba porque siempre tiene la posibilidad de transformarse.


 La casa concebida como espacio capaz de adaptarse a condiciones variables del entorno, de configuración biomórfica, representa la necesidad de permanente cambio. Espacio adaptado y adaptable, no constante, de desarrollo infinito, continuo, no estático. Entendimiento del habitar centrado en el hombre,  “infinita como el ser humano, sin principio ni fin”.

Luminosidad:
 

Para lograr la iluminación del edificio se recurre a crear pequeños orificios irregulares en la carcasa de hormigón por los que pasa la luz creando esa sensación etérea que en un principio se quería lograr con la idea de las burbujas en el terreno, en el espacio del parque. Asimismo, se crean "huecos" en los laterales del edificio por los que además de penetrar la luz, permiten también la contemplación del paisaje circundante. La propia burbuja del invernadero permite también la entrada de radiación. Gracias a las diferentes iluminaciones que se contemplan, las sensaciones bajo el edificio varían sensiblemente en función de la localización, pero en general se consigue un ambiente muy luminoso. En la zona de entrada el techo se recubre con láminas de aluminio que reflejan la luz y también el paisaje, contribuyendo también a ampliar este mundo de sensaciones.



Suelos:
 Esta casa no llegó a construirse, sino que solamente se realizó una enorme maqueta:
Con los suelos suecede algo parecido; solamente se curvan en sus extremos, y de un modo diferente en cada área; puesto que se prolongan en las paredes y techos, no encierran al individuo en camisas de fuerza de ladrillo o de vidrio, como ocurre en cualquiera de las antiguas o modernas paredes industriales.
            
             FRIEDRICH KIESLER, Endless House







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